Ese asunto del por qué el fútbol peruano está como está empieza con el hincha, pasa por la prensa, los medios y termina con la dirigencia, el poder. Burga será un incapaz; pero sólo es la punta del iceberg, al que la mayoría gusta señalar. Percibo que este problema, como ya se dijo, va mucho más allá y ciertamente no se va solucionar con la salida de un sólo personaje, aunque sería un comienzo.
Cuando Burga salga, pondrán a otro igual. ¿Quiénes? Ya lo dijeron, los que ponen el billete.